sábado, 7 de fevereiro de 2009

LA VERDAD SOBRE LAS SOLUCIONES DE EXTREMO A EXTREMO

por Frans Kemper*

Muchas compañías dicen que entregan soluciones de extremo a extremo pero yo me atrevería a retar este planteamiento. ¿Son de verdad estas soluciones de extremo a extremo? Hasta ahora no pero esto está a punto de cambiar.
Cuando una compañía afirma que ofrece una solución extremo a extremo ¿en realidad la compañía que hace este fuerte planteamiento controla todo el proceso? ¡No creo! Pero hay una solución a la vuelta de la esquina y usted es una de las primeras personas en saber sobre ella.
El CCTV ya no es más CCTV sino OCTV (Circuito Cerrado de Televisión vs. Circuito Abierto de Televisión) gracias a la llegada de las cámaras IP. De esta forma, un nuevo fenómeno entró a nuestra industria: la protección de la transmisión y de los datos.
Cuando el CCTV todavía era CCTV, éramos los reyes de nuestro sistema y podíamos controlar cada centímetro de él. No había amenazas porque el sistema era cerrado. Ahora la industria tiene que compartir la corona con los chicos de IT, porque ellos están, cada vez en mayor medida, controlando nuestras transmisiones. Hasta ahora todo va muy bien, cuando se trata de un sistema que está sobre una LAN.
Esto todavía es controlable, por lo tanto ciertamente podemos hablar de una solución extremo a extremo. No voy a profundizar aquí, pues se trata del preludio a la verdadera historia.
Todo fuera de control
Lo que de verdad quiero decirles es esta columna tiene que ver con las transmisiones por WAN o, mejor dicho, las transmisiones de alarmas que van por la “nube”. Bien sea POTS, ISDN, X.25, IP, son muchos protocolos. Pero ¿cómo podemos controlar las transmisiones que van por fuera de nuestra influencia?
He aquí un ejemplo. Una estación central tiene su enfoque en la industria bancaria y monitorea en alrededor de 3.000 agencias de diferentes bancos. Utilizan paneles de alta calidad, procesos de alta calidad y son 100% redundantes. Incluso utilizan varios proveedores para las transmisiones de alarmas.
Una alarma es enviada desde una de sus cuentas y no llega a la estación central. El daño ocurre y el banco acusa a la estación central de ser responsable, haciendo grandes reclamos. Y ¿ahora qué? Esto está por fuera de nuestro control. No podemos controlar la transmisión y no podemos demostrar que el proveedor de la transmisión está entregando lo que prometió.
Entonces aquí es donde la solución extremo a extremo no es tal porque hay una gran dependencia de los proveedores de la transmisión.
Cada vez más y más datos son enviados a diario a través de la “nube”. Recientemente nos presentaron la transmisión de televisión como una opción, esto requiere una gran carga en el “sistema” disponible. Y no podemos olvidar todas las cámaras de seguridad y todos los videos observados desde sitios como YouTube, por ejemplo.
Próximamente cerca a usted
A todos nos ha ocurrido que nos llega un e-mail retardado. Algunas veces un año más tarde. Bueno, con eso uno puede vivir, pero ¿qué pasa si se trata de transmisiones críticas reales?
Aunque me alejé un poco del tema regresaré a él porque los nuevos productos en el mercado ofrecen soluciones sobre este tema.
De lo que estaba hablando es de un nuevo estándar desarrollado y establecido en Europa (EN 50136) que describe exactamente lo que son los estándares para transmisiones de alarmas. Esto es clave aquí, porque de repente se vuelve medible lo que es aceptable y lo que no lo es.
Vincule esto a un servicio que mide el rendimiento y tenemos una herramienta para demostrar que la transmisión fue operada de acuerdo (o no) a las especificaciones del estándar. Mensualmente los reportes muestran el tiempo de actividad, los retrasos, etc. Es llamado VoP (Verificación del rendimiento).
Esta es una información extremadamente valiosa para las tres partes involucradas: el que envía, el que recibe y el que transmite.
Una herramienta de verdad útil
Con este estándar aceptado por todas las partes involucradas, es fácil asignar responsabilidades en un contrato con un proveedor de transmisión.
En mi ejemplo anterior, la estación central habría sido capaz de analizar dónde yace el problema en esta transmisión de alarma en particular.
Esto no salió del panel de la alarma, fue captado en la nube o tal vez no fue seguido por la estación central. En este caso, una solución de extremo a extremo se convierte realmente de extremo a extremo porque podemos verificar el rendimiento de la nube.
La próxima vez regresaré con el manejo de transmisiones críticas, desde mi extremo al suyo.

Frans Kemper Consultor

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